Domesticación Ibérica del Caballo, por José Manuel Sales Pons.

Domesticación Ibérica del Caballo, por José Manuel Sales Pons.
Este es un trabajo de nuestro amigo y compañero José Manuel Sales Pons, sobre la Domesticación Ibérica del Caballo, un minucioso trabajo de nuestro amigo el Cura, como todos son sus trabajos.
Este es el estudio sobre la Domesticación de José Manuel:
«Domesticación Ibérica del caballo.
Las pinturas rupestres más antiguas (a nivel mundial) del caballo domesticado están en Canforos de Peñarrubia (Jaén), en plena Sierra Morena.
Allí se supone que llevan a tres yeguas, cogidas del ronzal, y éste flojo.
Si las llevaban del ronzal, y flojo, es porque estaban en el corral de los animales y, lógicamente, eran yeguas mansas.
Otra suposición: si las tenían en el corral era para aprovecharse de su leche, luego tenían que dejarse ordeñar; conclusión, eran yeguas mansas.
Yeguas mansas en el corral, y del tamaño de un poni A, seguro que los niños del poblado se pasarían horas a lomos de las yeguas que no tardaron en aguantarles. Las primeras caídas, lo normal es que fueran hasta divertidas.
Y las personas mayores que pasaran por allí y vieran, a más de una yegua, con niños a lomos, pensarían que podrían ser las portadoras de las cargas que a diario les tocaba llevar a hombros.
Ésta debió ser la primera función doméstica del caballo: liberar de la carga a los adultos que les tocaba, a diario, ir bien cargados a hombros. ¡Menudo alivio para el hombre!
Esto debió ocurrir hace unos 5000 años. Y pronto se debió tomar conciencia de lo que suponía para las comunidades el disponer de un animal de carga tan importante.
.Caballo -o yegua – estabulado y bien alimentado, pronto debió de cambiar de físico (parecerse a ponis B). No tenemos noticias de caballos tirando de parihuelas para aumentar la carga , pero debió de ser la segunda fase del caballo doméstico. No sólo era portador de las cargas del hombre sino que también podría llevarlo en la parihuela. El carrito empezaría a utilizarse una vez conocieran la rueda.
De lo que sí tenemos conocimientos por autores grecolatinos -ya bien entrados en el primer milenio antes de Xto-, es de la cantidad tan importante de jinetes mercenarios ibéricos. Posiblemente fuera la caballería mercenaria más importante de dicha época grecolatina -entre el mil a.Xto. y casi el 500 de nuestra era-, a juzgar por los comentarios de los historiadores de entonces.
Por qué se tardó tanto tiempo en montar el caballo? Muy sencillo: en la época grecolatina el caballo no llegaba al 1.30 de alzada a la cruz. Como un poni C actual. Fácil de comprobar en esculturas, pinturas, bajorrelieves (los de Fidias en el Partenón) y mosaicos.
Empezaba a ser montable, con limitaciones (de tamaño, claro).
El tamaño del caballo mongol, poco ha evolucionado con el tiempo. Pero sí que le adaptaron, por aquel entonces, una montura muy apropiada a su tamaño, la tártara.
Era una montura de madera, muy corta y que mantenía muy lejos al caballista. O éste iba en todo momento (desde que se montaba hasta que se bajaba) con un equilibrio perfecto, o se caía del caballo. El primer beneficiado, el caballo. El segundo, Gengis Khan; gracias a esas monturas (entre otras cosas), pudo conquistar medio mundo de entonces. El margen de error de sus arqueros, muy inferior al de los contrarios.
Muy parecidas a las monturas tártaras, nuestras vaqueras de hasta hace un siglo: pensadas para lo mejor para el caballo. Las modernas, nada que ver (pensadas para la comodidad del caballista. O , más bien, del dominguero).
Yo creo que la domesticación del caballo hubiera sido imposible si los caballos de entonces hubieran sido, sólo, del tamaño de un poni C. Desde las primeras caídas, desistirían de continuar montando.
Pasan los siglos y vemos pinturas rupestres en Albarracín, y más, de caballos domesticados, incluso montados
Homero, casi mil años antes de Xto, ya habla de la caballería ibérica.
Y Xenofonte, en el siglo IV antes de Xto, en Las Helénicas, también habla de los jinetes mercenarios ibéricos.
Y Aníbal, en el siglo tercero a.Xto., casi toda su caballería era Ibérica. Y, tras su derrota, pasó a ser de los romanos.
En el siglo segundo a.Xto., Numancia aguantó el asedio romano, entre otras cosas, gracias a su caballería que, se supone, fue precursora de la Gineta: no atacaban en tropel, sino cada uno por un lado. Tenían que ser jinetes expertos y caballos aptos para ese tipo de lucha y bien domados. Así pudieron aguantar el cerco unos cuantos años.
Todos los historiadores griegos y latinos, hablan maravillas del caballo ibérico.
Publio Vegecio, ya en el siglo IV de nuestra era, dejó dicho:
«Los caballos africanos de sangre hispánica sobrepasan a los demás en velocidad»
O sea, el caballo ibérico, mejorador de raza.
Y yo pienso que, mientras no se demuestre lo contrario -como Dios manda- tan buena como la mejor, la Equitación Ibérica. Rectifico. La mejor Equitación, la ibérica. Nuestra Vaquera. Lo confirmó hace siglos el toro salvaje y lo corroboró -y corrobora- el toro bravo, en los últimos siglos.
Todos lo autores renacentistas de los siglos XVI y XVII, incluso del XVIII, hablan maravillas del caballo español y, más concretamente, del andaluz.
Empezando por Fiaschi, Grisone (por entonces español), Newcastle, La Brou, Pluvinel, Barón d’Eisemberg, La Gueriniere, Buffon y alguno más, seguro, todos hablan maravillas de nuestros caballos.
Y la mejor literatura hípica de los citados tres siglos, creo que también, la ibérica. Y lo que sí puedo asegurar también, la más desconocida del mundo mundial.
Pero éste será otro tema que desarrollaré más adelante.»
Gracias José Manuel por tu trabajo sobre la domesticación y que te habrá costado horas de consultar tu gran biblioteca hípica, de las mejores de Europa.
Saludos de Gabriel.

