Comentarios de Luis Poveda sobre La Sal y los Electrolitos.

Comentarios de Luis Poveda sobre La Sal y los Electrolitos.
Conferencia que cambio el habito de alimentación de los allí congregados, ya que sus pautas de alimentación varia de los habituales en el manejo de las cuadras.

Luis trató a mi yegua «Hacedora YM» , que tras la aplicación de una vacuna, empezó con defecaciones acuosas, de tal calibre, que apunto estuvo de tenerla que poner en tratamiento con sueros, pero Luis, con un tratamiento alimentario, consiguió la remisión de estas deposiciones y poco a poco, fue estercolando con los característicos cagajones.
Ayer le mande el articulo y en un trabajo de madrugá, ya que ha coincidido con la madrugada semantasera, me ha remitido este trabajo:
«Buenos días, Gabriel, (noches ya) con respecto al audio y los comentarios sobre la sal en caballos voy a tratar de puntualizar los conceptos, para posteriormente, si lo necesitas, extenderme en cada uno de ellos para desarrollar la importancia de la misma en los distintos metabolismos particulares de órganos y sistemas y el metabolismo general de un caballo.
1º.- El sodio es un mineral básico en la alimentación de los caballos y de cualquier mamífero doméstico o no que conozcamos.
2º.- La principal fuente inorgánica de sal es el Cloruro Sódico y sus fuentes para la alimentación en general, humana y animal, es la llamada SAL DE MINA o la SAL MARINA (esta última con más o menos riqueza natural de iodo. Ambas sales y dependiendo de sus yacimientos en tierra o su fuente de aguas marinas puede contener trazas(pequeñísimas proporciones de determinados minerales: azufre, iodo, hierro, etc).
3º.– Los productos de alimentación de forrajes como cereales, leguminosas, proteoginosas, oleaginosas, etc., aportan muy bajos contenidos en sodio. Esta situación ha contribuido a la inclusión de cloruro sódico en las dietas de los piensos compuestos en niveles de 5 a 10 grs por kgr de alimento compuesto, además del sodio que aportan las materias primas que lo componen.
4º.– La sal es un alimento tóxico en cantidades superiores a las requeridas en cada situación de actividad productiva o deportiva de los caballos, por lo que su adición en los alimentos compuestos está normalmente muy vigilada por los fabricantes. Otro tema es que los fabricantes recomienden un nivel erróneo de aportes de compuestos de 4 a 5 kgrs día y el propietario suministro 1,5, 2 o 3 kgrs diario, él mismo esta reduciendo de una forma muy grave los aportes de sal, además del resto de microminerales que el caballo necesita.
5º.– El empleo de piedras comerciales de “sal” en bloques de 5 o 10 kgrs no garantiza el consumo adecuado y necesario de sal, no sólo por las características de la superficie de la lengua de los caballos, sino porque, los diferentes fabricantes de las mismas, para obtener un “prensado” que evite su desmoronamiento de la “piedra”, les añaden aglomerantes/apelmazantes además de otros minerales de baja palatibilidad e incluso vitaminas, con el fín de tratar de convertirlo en un complejo más completo aporte de minerales y vitaminas. Cuantas veces a lo largo de los muchos años de trabajo en campo y, ante la sospecha de déficit de sodio en la dieta, he mandado retirar las piedras y ofertar sal común, fina o gruesa o sal de salar los jamones, y aumentar poderosamente el consumo de ella por parte del caballo o los caballos. Las piedras de sal de mina no tienen la textura de esas piedras prensadas, y al ser cloruro sódico casi puro lo lamen y obtienen con facilidad la dosis de sodio que orgánicamente necesitan, como pasaría con la sal común molida.
El caballo tiene la particularidad de buscar e ingerir el sodio que necesita, y no más pues tendría una alta toxicidad. Un exceso de sal provocaría una ingesta excesiva de agua y un trastorno en el mecanismo de rehidratación en caballos sometidos a actividades físicas intensas.
6º.– Todas las células del organismo necesitan un aporte de sal que los distintos estudios ha cifrado entre los 30 a 60 grs de sal diario en función de raza, peso y actividad física del caballo.
7º.- El sodio es fundamental en muchísimos mecanismos metabólicos hematopoyético, digestivo, pancreático, neurológico y fundamentalmente en el metabolismo renal y muscular donde el equilibrio sodio/potasio es fundamental en el proceso de rehidratación general que se produce en el riñón (además de otros factores hormonaales) y en el metabolismo muscular, un defecto de sodio impediría una correcta rehidratación con las nefastas situaciones físicas que producirían.
8º.- La adición de azúcares por vía oral en exceso puede llevar a trastornos en la luz intestinal, tanto de intestino delgado como de ciego y colon, aunque si son azúcares de rápido metabolismo los que se suministran, los azúcares que aporta se transforma en estómago con mucha rapidez llegándose a absorber en estómago vía sanguínea y metabolizar muy rápidamente.
Otro tema es la llegada de almidones poco asimilados el ciego y posteriormente al cólon, que en el proceso de fermentación de ciego y finalización en cólon, producen la glucosa y su absorción en cólon. Nunca debiera de llegar ese exceso de almidones al ciego, prácticamente el 90% de la glucosa producida por los hidratos de carbono (almidones), debería de absorberse en la digestión de estómago-intestino delgado. Una incorrecta pauta de alimentación a lo largo del día puede afectar muy gravemente a la digestión en estómago e intestino delgado, que si además no se ha
tenido en cuenta el metabolismo hepático y pancreático, podrían aumentar la incidencia de trastornos graves, enteritis en I.D., disbiosis en I.G. (cólon) con proliferación de bacterias saprofitas del Intestino Grueso, pero potencialmente muy patógenas en caso de multiplicación, por variaciones en el pH de la luz del I.G., provocando un aumento de sus toxinas y su absorción produciendo cuadros de muertes súbitas, laminitis e infosuras. Otras veces es una falta de ingesta de alimento por parte del caballo el día anterior o la mañana de la competición, lo que nos indicaría un trastorno en el metabolismo hepático.
Si la digestión en el ciego se ve afectada por el exceso de almidones no bien digeridos en estómago e intestino delgado, lo que se produce es una pérdida de la actividad de bacterias , protozoos y levaduras que producen la digestión de la porción fibrosa de los forrajes (celulosa y hemicelulosa) impidiendo la correcta formación de los ácidos volátiles ác. acético, ác. propiónico y muy poco ác. butírico, lo que aumentará el pH del vertido hacia el cólon y por tanto un medio más alcalino donde favorece la mayor proliferación de las bacterias citadas anteriormente, esa proliferación se agudiza por la ingesta de excesivas cantidades de proteína, llegando ésta al cólon sin estar suficientemente digerida. Esa menor producción de ácidos significa una pérdida de aprovechamiento energético de los forrajes, por muy buena calidad que tenga dicho forraje. Es una pérdida de energía de la principal fuente de energía para los caballos
que son los forrajes.
Otro tema es la llegada de almidones poco asimilados el ciego y posteriormente al cólon, que en el proceso de fermentación de ciego y finalización en cólon, producen la glucosa y su absorción en cólon. Nunca debiera de llegar ese exceso de almidones al ciego, prácticamente el 90% de la glucosa producida por los hidratos de carbono (almidones), debería de absorberse en la digestión de estómago-intestino delgado. Una incorrecta pauta de alimentación a lo largo del día puede afectar muy gravemente a la digestión en estómago e intestino delgado, que si además no se ha
tenido en cuenta el metabolismo hepático y pancreático, podrían aumentar la incidencia de trastornos graves, enteritis en I.D., disbiosis en I.G. (cólon) con proliferación de bacterias saprofitas del Intestino Grueso, pero potencialmente muy patógenas en caso de multiplicación, por variaciones en el pH de la luz del I.G., provocando un aumento de sus toxinas y su absorción produciendo cuadros de muertes súbitas, laminitis e infosuras. Otras veces es una falta de ingesta de alimento por parte del caballo el día anterior o la mañana de la competición, lo que nos indicaría un trastorno en el metabolismo hepático.
Si la digestión en el ciego se ve afectada por el exceso de almidones no bien digeridos en estómago e intestino delgado, lo que se produce es una pérdida de la actividad de bacterias , protozoos y levaduras que producen la digestión de la porción fibrosa de los forrajes (celulosa y hemicelulosa) impidiendo la correcta formación de los ácidos volátiles ác. acético, ác. propiónico y muy poco ác. butírico, lo que aumentará el pH del vertido hacia el cólon y por tanto un medio más alcalino donde favorece la mayor proliferación de las bacterias citadas anteriormente, esa proliferación se agudiza por la ingesta de excesivas cantidades de proteína, llegando ésta al cólon sin estar suficientemente digerida. Esa menor producción de ácidos significa una pérdida de aprovechamiento energético de los forrajes, por muy buena calidad que tenga dicho forraje. Es una pérdida de energía de la principal fuente de energía para los caballos
que son los forrajes.
9º.– Desde hace ya muchos años he venido recomendando en la actividad de raids, que los caballos, cuando se llevan a un concurso o pruebas, deben de seguir comiendo el mismo tipo de heno que comía en su hábitat natural, cambiar bruscamente al heno que me ofrecen en el lugar del concurso puede suponer una quiebra en el comportamiento físico del caballo. Los diferentes henos que nos ofrece la naturaleza, así como las plantas verdes son ricos en potasio, ese exceso de potasio sin que el caballo pueda acceder al sodio (cloruro sódico), va a suponer una grave alteración del mecanismo de rehidratación que he comentado.
Algo parecido pasa con el consumo de agua, una pérdida o bajada brusca del consumo de agua en día anterior o el mismo día dará al traste con los resultados deportivos y la salud de caballo.
La bajada de consumo de agua puede ser debida a contaminaciones en el agua de nitratos o nitritos, por lo que sería imprescindible llevar agua para que bebiese de la misma que tomaba el caballo en su hábitat. El empleo de tiras reactivas para ver el estado del agua en esos contaminantes y otros como pH y dureza se hace imprescindible. Siendo entonces la sobrealimentación con electrolitos un despropósito técnico.
10º.– El consumo de madera (puertas, vallas, corteza de árboles e incluso pequeños troncos) demuestra un déficit grave de fósforo en la dieta. Son estos productos ricos en ese mineral fundamental. Las camas de viruta son así mismo fuentes de fósforo pero con mayor peligro por el tema de las impactaciones.
11º.– Los tiempos de masticación en caballos son fundamentales para que se segregue la suficiente saliva rica en bicarbonato que ayude junto con pepsinas segregadas en la mucosa gástrica a niveles el pH de la secreción gástrica fundamental del estómago, de ahí unos de los factores de importancia para evitar el daño de dicha mucosa y la labor de dichos ácidos y enzimas en la impregnación de la fibra del forraje tras su molturación en los molares y la digestión de los concentrados. La característica del caballo es su pequeño tamaño y volumen con respecto a su peso y su LENTITUD en la secreción gástrica, de ahí que los concentrados para digerirse totalmente necesiten un mínimo de 12 horas.
Si falla la molturación en los molares por defectos dentarios o por poca cantidad de ingesta, comienza a fallar el proceso digestivo, de ahí la importancia y repetición a lo largo de los años de la necesidad e importancia de no sobrepasar el consumo de concentrados (piensos-cereales) de un máximo del 30% de la dieta, el resto, 70%, sería de forrajes en heno.
Bueno Gabriel, no sé si me ha faltado algo. Ya me dirás, Tengo pendiente contigo lo del “Maravilloso Salvado Hoja de Trigo” está en camino.
Un fuerte abrazo.
Luis.»
Gracias Luis por tu aportación y aclaraciones técnicas al audio publicado ayer, que no te ha faltado tiempo para ponerte a trabajar en el asunto y te he quitado horas de sueño con mi petición de anoche.
Saludos de Gabriel.

