La Preparación del Caballo de Raid.

Un nuevo articulo para los Jóvenes Jinetes, articulo sobre la preparación de los caballos de raid, uno más de los muchos métodos de entrenamientos y que puede ser una suma a estos métodos.
Con motivo de la recopilación de trabajos para los alumnos del curso, he realizado este, referente a la preparación del caballo de raid.

LA  PREPARACIÓN DEL CABALLO DE RAID.

 La preparación de un caballo de Raid, cada vez es más “científica”, antiguamente los caballos se trabajaban mucho y muchos días a la semana, se empezaba poco a poco pero se le metía mucha carga de trabajo y llegaban a la competición cansado y pasados de forma, actualmente se entrena con el cronometro y el pulsómetro.
Actualmente se tiende a trabajar menos a los caballos, sobre distancias conocidas, con el cronómetro y el fonendo en la mano. Hay que saber lo que pasa, como se progresa y a donde se va.
Después de desbravarlo y darle una doma elemental, para que el caballo sea manejable, aunque cuanto más doma tenga, más se le podrá pedir, ya que en tantos kms, de recorrido, hay que irlos cambiando de mano, cuando las circunstancias del terreno lo pida.
Se empiezan a trabajar cinco día a la semana, cada día llegaremos a correr entre 8 a 10 Km. Empezando con mucho paso y algo de trote, pero todo muy despacio en la carga de trabajo, no podemos empezar el primer día con los 8 Km ó 10 Km. Iremos aumentando la distancia paulatinamente hasta llegar a esa distancia y quien nos lo irá diciendo es el pulsómetro, ya que al terminar el entrenamiento del día, le comprobaremos las pulsaciones y el caballo tiene que estar al terminar el recorrido en 64 ppm antes de los 10 minutos. Si se recupera bien, al día siguiente le podemos exigir un poco más. Si no se recupera en esos 10 minutos, es que le hemos exigido demasiado y hay que bajar un poco la carga de trabajo. Este trabajo lo mantenemos  hasta que nuestro caballo sea capaz de hacer los 8 ó 10 km de un solo tirón, todo al trote vivo y con algo de galope y recuperándose con facilidad.
Estamos hablando de un trote entre 12 y 14 km/h, en esta fase de preparación, conviene que el sudor del trabajo se seque al paso y es recomendable no parar al caballo hasta que no esté completamente seco.

¿Qué tiempo nos puede durar esta fase del entrenamiento?, depende del caballo, de su capacidad atlética  y su procedencia. Ya que un caballo que ha crecido en un box y de vez en cuando en un paddok, necesitará mucho más tiempo que un caballo que ha vivido en el campo y más si ha sido en sierra, ya que nos llegará mucho más musculado y trabajado que el que nació y vive en un box. De todos modos, como máximo, para esta primera fase, se puede tardar unos 4 meses, si no lo conseguimos en este tiempo, puede ser que nos estemos equivocando de caballo.
Si ya nuestro caballo nos hace los 8 ó 10 km  en algo más de 40′ al trote y se recupera bien, y en unos 7 minutos ya está por debajo de las 64 ppm, podemos empezar en la siguiente fase de entrenamiento con tres días de trabajo por semana.

 Buscamos un recorrido de unos 8 ó 10 km, con algo de desniveles, que lo recorreremos dos día a la semana y el tercer día necesitamos un recorrido de 32 a 40 Km con más desniveles y empezaremos, como siempre, poco a poco, sobre todo en el recorrido largo y ya iremos introduciendo el galope y sabiendo cómo va el caballo y esto lo sabemos por las pulsaciones. El trabajo más provechoso para un caballo en esta fase es cuando se recupera entre 3 y 7 minuto de la llegada.

Si el caballo cuando llega ya está en las 64 ppm ó menos, lo que hace es mantener la forma, pero no la mejora. Pero si tarda más de 10 minutos en llegar a las 64 ppm, es que el esfuerzo exigido ha sido demasiado y podemos perjudicar al caballo. Lo ideal en esta fase de preparación es que el caballo se recupere sobre los 5 minutos después de llegar. Ya en esta fase del entrenamiento, podemos empezar a participar en Raid de Iniciación, para ir enseñando a nuestro caballo a participar en pruebas de Resistencia Ecuestre, competir, embarcar con facilidad y toda una serie de actuaciones que le beneficiarán en su futura vida deportiva. Ya que si no lo enseñamos a embarcar, el acudir a una competición puede ser un verdadero sacrificio para el caballo y para el jinete, ya que se pasa mal cuando un caballo no embarca bien.

 Siguiendo las progresiones de los entrenamientos, iremos participando en Raid de Promoción cada vez con más kilometraje, 40 Km (en dos fases), 60Km (en tres fases) y CETO* (tres fases), todos de velocidad controlada, para ir enseñando al caballo a ir aumentando la carga de trabajo con pruebas con más Km. y para ir clasificando tanto al jinete como al caballo. Tenemos que aprender a controlar las velocidades a las que nos obliga el Avance del Programa, ya que tendremos unos horarios mínimos y unos máximos en estas pruebas de Velocidad Controlada, tiempos que no podremos sobrepasar, ya que seriamos eliminados.

 Los tres días de trabajo por semana, serán alternos, no los tres días seguidos de trabajo y cuatro de descanso, lo ideal es martes y jueves, trabajo de recorrido corto y el sábado el largo, los días intermedios, son de salidas al campo, doma, paseo y el domingo descanso después del recorrido largo.
Este periodo de entrenamiento también es difícil de cuantificar, ya que depende de la calidad atlética del caballo. Cuando esta segunda fase de entrenamiento  nuestro caballo hace el recorrido largo a unos 16 km/h y se recupera bien, ya podemos empezar con raid de 80 km. de Velocidad Libre. 
Pero antes hemos tenido que clasificarnos tanto el caballo como el jinete. (Ya sabréis que para clasificarse en NOBEL, hay que hacer un Raid de 40 Km, uno de 60 Km y dos de 80 Km, todos de Velocidad Controlada.)

 La semana que no competimos, seguimos con el trabajo de dos días de recorrido corto y uno de recorrido largo, los cuatro días restantes no quiere decir de inactividad, los caballos deberían pasarse todo el tiempo posible con la máxima libertad,  jugando con sus compañeros de cuadra ó paddok y si vive en un box, como será la mayoría de las veces, hay que sacarlo y darle cuerda, al menos media hora y mucho mejor dos veces al día, pero no más de media hora cada vez, ó meterlo en un caminador ó como decíamos antes, sacarlo de paseo y algo de doma, pero sin agobiarlo.

Cada día comprobamos las patas de nuestros caballos, así como toda posible lesión en su anatomía.
A mí me gusta hacerle después de cada entrenamiento, un simulacro de Vet-Gate, es decir, termino el recorrido, me bajo del caballo y le realizo todas las maniobras que le haría el veterinario, le miro pulso, así se en cuantos minutos se recupera, si me he pasado de rápido ó me he quedado corto de ritmo, y como ya os he comentado si a los 10 minutos no está recuperado, nos hemos pasado en el ritmo y si está recuperado en menos de 3 a 7 minutos, solo conserva la forma y no la pone. Le miro conjuntivas, mucosas, posibles lesiones y una cosa que non hacen los veterinarios, como es levantarle las cuatro extremidades, y así le veo si hay cortes, piedras clavadas por la ranilla, etc. etc. Y una vez que le hemos hecho todas estas maniobras, trotamos al caballo, como lo haríamos en el Control Veterinario, en este tiempo, estamos enseñando al caballo lo que luego le harán en el control, y estamos haciendo tiempo de que se seque el sudor antes de llegar a la cuadra.
Si en este control, le vemos ó notamos inflamación ó calor en una extremidad, se para al caballo, se llama al veterinario para que lo reconozca y no se vuelve a trabajar hasta que el veterinario nos de permiso de seguir con estos entrenamientos.
Ventolera, pastando después del entrenamiento.
Detalle de la cabezada de raid, solo se le quitan los dos mosquetones y nos quedamos sin hierro en la boca y con una cabezada de cuadra.
Otro detalle que tenemos que observar en nuestro caballo después de un entrenamiento, es como son los excrementos cuando estercola después de un entrenamiento, si son normales ó son algo suelto, si son sueltos, es que nos hemos pasado de rosca ese día, y eso nos dice que tenemos que bajar el ritmo ó la velocidad, que como dicen los entendidos, la velocidad es la que mata al caballo.
Otra cosa que hay que observar,  si después de llegar  a la cuadra, el caballo ya estaba seco y al cabo de un rato de descanso vuelve a estar sudado, es decir resudado, es otro síntoma de que nos hemos pasado en el entrenamiento. Todo estos son datos que tenemos que gravarlos en nuestra memoria de caballista, para sistemáticamente que pase algunas de estas u otras circunstancias reconozcamos los síntomas de algo que no va bien en nuestro caballo, un jinetes de raid, siempre está atento a su montura, si cojea, si come, si no come, como estercola, si trota como todos los días, si galopa bien a las dos manos, ya que si rehuye a una mano es que algo puede tener en esa mano ó espalda. Siempre tenemos que estar atento a cualquier variación en el día a día de nuestro caballo.
Antiguamente, a los jinetes de raid, nos llamaban, los matacaballos, la cosa  más lejos de la realidad, ya que somos unos de los  jinetes  que más nos preocupamos de la salud y el bienestar de nuestros compañeros de trabajo y de muchas horas de entrenamientos y de competiciones. Lo que pasa es que los jinetes de otras disciplinas hípicas, no comprenden el gran esfuerzo y trabajo que hay que realizar con esta nuestra bonita disciplina hípica, pero siempre atentos a sus posibles lesiones.
Tampoco participaremos en ninguna competición si persiste el calor en una extremidad, aunque los veterinarios no se dieran cuenta de esta circunstancia, pero el jinete es el que más tiene que valorar y prevenir de lesiones a su caballo.
En estos entrenamientos tardaremos, dependiendo del caballo, casi un año en poder correr Velocidad Libre, aunque ya habremos hecho los raid de Promoción y Velocidad Controlada correspondientes.
Con un caballo aun joven, hay que tomárselo con calma y no forzarlo, ya que es muy fácil romper un caballo para siempre en el primer raid de Velocidad Libre. Aunque el caballo ya se encuentre en forma, pero no lo están sus huesos y tendones, que tardaran otro año más en fortalecerse al máximo. Y este tiempo le sirve, con los raid de Promoción, para irse acostumbrando a participar con otros caballos y a los Vet-Gate.
La semana antes de un Raid, seguimos con los entrenamientos normales, exigiéndole al máximo en las subidas y las bajadas al paso, cosa que deberíamos hacer siempre, menos en la carrera que tenemos que competir, pero en las bajadas es cuando más sufren los anteriores y es cuando se puede quedar cojo un caballo. Pero hay que enseñarle a galopar cuesta abajo, ya que muchas carreras se han ganado de esta manera. Pero hay que elegir el mejor piso posible.
Este tipo de entrenamiento, es el que hacia la Campeona del Mundo Becky Hart y su marido y preparador Courtny Hart, Becky ha entrenado y competido al Campeón del Mundo “RO  Gran Sultán” en 1988 en Front Royal (USA) y con este tipo de entrenamientos también entrenó a “Shiko´s Omar” Campeón del Mundo en 1986 en Patroni del Vivaro (Italia), montado por Cassandra Shuler.
Pero el Raid es un deporte, no una ciencia exacta, y no siempre todo es válido para todos los caballos. En el Raid no hay atajos, no hay formulas mágicas, ni libros con todas las respuestas.

 Pero para conseguir buenos resultados en el Raid, se necesita un buen caballo bien preparado y bien alimentado, un jinete consciente y experimentado y un buen equipo de asistencia ya que en la competición actual, no se concibe sin un buen equipo de asistencia, también entrenado, que todo hay que entrenarlo en el mundo del Raid y sin este equipo no se puede competir, al menos, en la alta competición. (artículos sobre los Vet-Gate¿Como Tenemos que Actuar en un Vet-Gate?.).

 Durante el Raid, muchas veces el aire más conveniente, menos fatigoso para el caballo, es el aire que el caballo prefiera. Según la velocidad  que queramos y el terreno, el caballo sabrá mejor que nosotros si es mejor trotar ó galopar y suele acertar. Aquellos jinetes que tienen un pulsómetro pueden comprobarlo, exigiéndole al caballo un aire durante un tramo y luego dejarle al caballo que elija su aire. Verán que cuando el caballo elije su aire, hace el tramo en el mismo tiempo sin subir tanto las pulsaciones, y por tanto cansándose menos.

 

 
  Se supone que la mejor edad para un caballo de Raid es entre los 9 y 12 años, pero hay caballos punteros hasta los 16 años, que siguen ganando Raids importantes y batiendo a figuras más jóvenes (En Andalucía tenemos un buen ejemplo, “Hermes” el caballo de Eduardo Sánchez de Sanlúcar de Barrameda, lo ha ganado casi todo en el mundo del Raid, solo le ha quedado ser Campeón de España, pero aun sigue corriendo a sus años y sus triunfos han sido importantísimos).
Espero que este tipo de entrenamiento pueda serviros para vuestros caballos, aunque cada jinete ó preparador puede modificarlo a las necesidades de sus monturas y adaptarlo a sus trabajos.
 Saludos de Gabriel.

Gabriel Gamiz

Jinete de Raid Juez de Raid

2 comentarios sobre “La Preparación del Caballo de Raid.

  • el 5 marzo, 2018 a las 5:42 am
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    Saludos desde Costa Rica.
    Cuál es el ritmo cardíaco máximo del caballo?

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    • el 5 marzo, 2018 a las 9:43 am
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      Buenos días Evangelina.
      No se si te refieres a la pulsaciones máximas con las que puede pasar un Control Veterinario ó la las que puede llegar a obtener en el ejercicio.
      Las pulsaciones actuales que se toman para pasar un Control Veterinario son 64 ppm. aunque hay pruebas de promoción que la Comisión Veterinaria, por causas meteorológicas y de precaución pueden poner a 56 ppm., como antiguamente y a las que creo puden volver a ser las oficiles.
      Las máximas que un caballo puede llegar a conseguir ó llegar tras el ejercicio, depende de la raza del caballo y del entrenamiento que este tenga, pero pueden llegar hasta las 200ppm. y a veces más. Estas hay que llevarlas controladas y pensar que al final del ejeccicio ó competición tienen que volver a las 64ppm en el tiempo establecido en reglamento, que suelen ser los 30′. Y ya se está pensando rebajar este tiempo a 20′ para preservar la salud del caballo y que se corra un poco menos.
      En fin, todo un tratado de pulsaciones, y siempre pensando en la salud del caballo.
      Saludos de Gabriel.

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