Herradura Combinada de Poliuretano Termoplástico.

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Nuestra amiga Sandrine, nos remite un articulo sobre las herraduras de poliuretano, ella usa estas herraduras en el caballo de Raid de Alfonso Moya y les está dando un buen resultado.

En este mundillo de la Resistencia Ecuestre hay que dar todas las ideas que pueden ser de utilidad para el bienestar del caballo, fin primordial del jinete, la de buscar lo mejor para su montura.

Este es el articulo de Sandrine:

“Herradura combinada de poliuretano termo plástico

El concepto:

La idea de utilizar plástico en vez de metal como protección para el casco no es nueva. Lamentablemente, en la última década no se han desarrollado, como hubiera sido deseable, para la prevención y el tratamiento de los problemas ortopédicos en caballos de silla y de enganche.

Hace siglos que se utiliza el metal para proteger el casco, y aunque haya ido evolucionando en su aspecto y forma, el material ha permanecido el mismo, con sus efectos negativos para la salud del casco.

No sin fundamentos, muchos herradores aconsejan una retirada temporal de la herradura para conceder un tiempo de recuperación al casco.

Los caballos pertenecientes a razas grandes y pesadas, son los que más acusan alteraciones patológicas en las extremidades con el paso del tiempo. Esos son los que obligatoriamente necesitan de un herraje durante todo el año, y los que a su vez necesitarían más alivio en cuanto a material, utilizando el poliuretano termoplástico. Era casi imposible hasta ahora encontrar en el mercado una protección en poliuretano adecuada para razas grandes y pesadas.

Los modelos propuestos hasta la fecha, son difíciles de adaptar y aplicar para los profesionales.

Cuando en primer lugar hay que perforar las claveras, atornillar una barra, o introducir unas pequeñas arandelas, el profesional más entusiasta se desalienta.

El inventor de esta “herradura”, herrador de profesión, pensó en desarrollar una protección que aprovecharía las ventajas del poliuretano sin las desventajas de las herraduras disponibles en el mercado actualmente.

El reto:

  • Al contrario de todas las herraduras de plástico disponibles actualmente, se trataba de desarrollar una protección fácil de aplicar, sin complicadas instrucciones de montaje y usando las herramientas habituales.
  • Una calidad cornea media y una tapa débil de poco espesor no deberían ser razón suficiente para tener que renunciar al poliuretano.
  • Debería poder aplicarse a caballos grandes y pesados.
  • Debería presentar una resistencia al desgaste como mínimo igual o superior a las protecciones de acero sin refuerzo o vidias.
  • Debería responder a los últimos descubrimientos en materia de fisiología del dígito equino. (No impedir el mecanismo de la ranilla ni la expansión de la pared del casco.)
  • Tener una fijación segura, que impida el desplazamiento de la misma dentro del periodo normal de uso.
  • Una disminución del desgaste por rozamiento de los talones, con la consiguiente alteración del eje podal como ocurre con el acero.
  • La colocación se debería hacer con clavos y herramientas normales.
  • También debería poder adaptarse a la forma del casco, con lo cual tendría que ser posible eliminar cierta cantidad de poliuretano tanto a los lados como en los talones. Sin que se afecten propiedades fundamentales como rigidez o resistencia al desgaste.
  • El comportamiento en cuanto al deslizamiento debería ser semejante al del casco sin protección en la medida de lo posible.

No sería ni responsable ni ético pensar en desarrollar una protección ideal que sirva para todos los caballos. Cada caballo es diferente.

La meta sigue siendo el desarrollo de una protección que se adapte individualmente a un porcentaje lo más elevado posible de caballos, ofreciendo una serie de ventajas sobre la herradura tradicional.

El material:

La protección se compone de un plástico relativamente blando (TPU) que se vierte alrededor de una hoja de metal en forma de media luna cortada con tecnología láser. Las cabezas de los clavos encuentran por lo tanto fácil anclaje en el metal. Las claveras son rectangulares y dispuestas horizontalmente a la línea blanca, al contrario que las herraduras de acero en las cuales están dispuestas longitudinalmente a la línea blanca. De esta manera el profesional puede clavar de manera mucho más precisa adaptándose a la forma del casco y al grosor de la pared. La técnica de colocación de los mismos no varía respecto de la manera tradicional.

La fina placa de metal brinda la rigidez necesaria en la posición adecuada, es decir en la lumbre. Hacia atrás, la protección es muy flexible, con lo cual apenas reduce el mecanismo del casco. Además, se soluciona uno de los problemas más importantes de otras protecciones de plástico que era la deformación de las mismas.

La protección contra el desplazamiento no se consigue a través de pestañas, o apretando los clavos con fuerza, sino a través de un perfil revolucionario de plástico más rígido, que no daña la suela. Vienen en dos formas redonda y oval, con medidas de 4 en 4 mm, dos tipos de dureza según el TPU empleado (más o menos rígido) con lo cual se facilita enormemente la adaptación a cualquier tipo de casco.

El uso:

Son una novedad en España pero se vienen utilizando en el norte de Europa, sobre todo en Alemania, con mucho éxito y aceptación tanto por parte de profesionales como de usuarios.

Devuelve al casco su mecanismo natural ayudando de manera muy positiva patologías como son las del síndrome navicular, dolor en los talones o suelas sensibles, entre otras. Al permitir un descenso de la ranilla mejora las patologías de podredumbre de ranilla en cascos topinos.

Reducen de manera muy significativa el impacto sobre el suelo, absorbiendo las vibraciones. Especialmente interesante en caballos que deben trabajar en terrenos duros (asfalto) o irregulares como son los de enganche, raid, paseo y trotones.

Son más ligeras que las herraduras convencionales y se adaptan muy bien al trabajo en pistas de arena y geotextil. Ideales para la doma y el salto, devolviendo una biomecánica más natural.

Son muy duraderas, pues se pueden utilizar hasta 3 veces en caballos de doma en competición.

Son muy competitivas por su precio.

Al día de hoy sólo tienen el inconveniente de no ser adecuadas para atletas equinos que desarrollan su actividad en pistas verdes como son los de polo y salto en hierba. Están en fase de prueba unas modificaciones para estos casos.

El Futuro:

¡Para muchos profesionales, la mejor protección PTU del mercado! Siguen investigando y perfeccionando la protección, adaptándose cada vez a un mayor numero de deportes hípicos.”
En este enlace podéis ver y pedir las herraduras:

http://www.duplo-frank.de/de/Duplo-Kunststoffbeschlag  Duplo – Kunststoffbeschläge

Saludos de Gabriel.

Gabriel Gamiz

Jinete de Raid Juez de Raid

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